Este año, al igual que el pasado, un alumno de toda Hungría perteneciente a las secciones bilingües de español, representará el país en la próxima Ruta Quetzal.
El año pasado, una de mis alumnas, una chica bondadosa y muy noble, pero también muy inteligente y una artista del español, participó en el proceso de selección. Sobre como terminó todo escribiré otro dia...
Ahora mismo voy a hacer las últimas correcciones y retoques al trabajo de la alumna que este año ha hecho el trabajo (en realidad pueden hacer el trabajo todos los que quieran, pero al ser una tarea de tanta envergadura muchos se animan y luego se echan para atrás).
El tema del trabajo que hemos elegido ha sido "El arte gallego en la ruta jacobea". La verdad es que nos interesaba más el tema de los mayas, pero pensábamos que tal vez estuviese todo ya muy visto.
Hemos decidido enfocar el trabajo desde un punto de vista literario (también podíamos hacerlo histórico). La gran pregunta era ¿Cómo hacer que el tema fuese original y atractivo?
Tardamos días en pensar algo. Parece que a tan solo dos semanas de finalizar el plazo no tendríamos nada...pero un día, llegaron las musas, que tarde o temprano, siempre nos visitan.
La historia se desarrolla a partir de una chica que un día, ordenado trastos viejos en su casa de Hungría encuentra una misteriosa concha con una inscripción que resulta ser una vieira. A partir de aquí la chica comenzará una andaduda que la llevará desde Hungría a Rumanía, y más tarde a España, hasta Santiago de Compostela, donde descubrirá algo sobre sus antepasados húngaros.
Cierto es que la historia es ficticia pero hay un trasfondo verídico ya que es conocido que muchos húngaros durante la Edad Media hicieron el Camino de Santiago y aún hoy en día, muchos peregrinan hacia allí.
Cuando el trabajo esté listo y la convocatoria cerrada, os lo mostaré y os contaré algunas cosas curiosas de esa relación de los húngaros con el Camino de Santiago y los secretos y resquicios que posee la vieja Transilvania sobre los peregrinos.